El ocultismo en la Literatura
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| Mesa sagrada creada por el matemático, astrólogo y ocultista inglés John Dee, asesor de la reina Isabel I de Inglaterra |
El ocultismo, en definición de la RAE, es el «conjunto de conocimientos y prácticas mágicas y misteriosas, con las que se pretende penetrar y dominar los secretos de la naturaleza». Como práctica, es casi tan antigua como el hombre, pues la magia, la alquimia y el misterio que encierran las ciencias ocultas, así como el supuesto poder que brindan a quienes las investigan y utilizan, ha llevado a muchas personas a redefinir su existencia a partir de la ejecución de diversos ritos y praxis, siendo ejercida desde reyes y emperadores hasta ermitaños que, iniciados en el ocultismo, buscan no solo encontrar respuestas a las grandes preguntas de la humanidad, sino lograr la omnipotencia que las ciencias ocultas ofrecen. Con el asentamiento del cristianismo como religión oficial del Imperio Romano y, más tarde, de casi todos los reinos europeos, las prácticas ocultistas perdieron su prestigio progresivamente al ser paganas, pasando a ser practicadas en secreto durante el Renacimiento (por ejemplo, por algunos literatos como Dante Alighieri o Giordano Bruno), hasta que fueron retomadas en la Edad Contemporánea ganando numerosos adeptos gracias a la difusión que de las mismas hizo el mago francés Alphonse Constant, más conocido por el seudónimo de Eliphas Lévi.
Una buena cantidad de escritores de fama mundial se ligaron al ocultismo como a una religión, convirtiéndose en una práctica tan arraigada entre los literatos de mediados del siglo XIX e inicios del siglo XX, que el poeta francés Anatole France aseveró en un artículo publicado en el año 1890 «hoy es necesario cierto conocimiento de las ciencias ocultas para comprender un gran número de obras literarias de este periodo», una más que reveladora declaración.Otros escritores miembros de esta famosa Orden ocultista fueron Bram Stocker y Gustav Meyrink, quienes participaron en ella junto al no menos célebre esoterista Aleister Crowley, personaje que fue expulsado prontamente de la sociedad tras hacer de público conocimiento en sus libros varios de los ritos que se realizaban en la misma.
Es así como lo mágico, lo desconocido, lo oculto inundó numerosas obras literarias desde los autores del Romanticismo alemán, hasta los simbolistas y surrealistas quienes, volcados en las denominadas ciencias ocultas, se rebelaban contra «lo establecido», contra las normas sociales, religiosas y, en el arte, contra la estética imperante en aquel momento. Y si bien la ruptura de la estética en las artes no se debió exclusivamente a la creencia y a las prácticas ocultistas de buena parte de estos autores, no cabe duda que el ocultismo ejerció un rol preponderante en el desarrollo de la creatividad y de las formas de llegar a ella.
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